Sony y honda abandonan el proyecto del coche conectado: un giro inesperado

La ambiciosa alianza entre Sony y Honda para integrar PlayStation 5 dentro de vehículos eléctricos, concretamente la gama Afeela, ha sido oficialmente descartada. Un anuncio contundente de Sony Honda Mobility (SHM) confirma el fin del desarrollo, dejando atrás millones de reservas anticipadas y una promesa de innovación que, hasta hace poco, parecía inamovible.

El proyecto afeela: un sueño digital en la carretera, ahora en frío

En diciembre pasado, la unión de estas dos gigantes prometía revolucionar el sector automotriz con coches que permitían jugar a PS4 y PS5 directamente desde la consola, con pantallas dedicadas para los pasajeros traseros. Un concepto atractivo, sin duda, pero que, aparentemente, no logró la reacción esperada. Según SHM, la decisión se debe a un reajuste estratégico por parte de Honda, impulsado por una nueva visión de su estrategia de electrificación, que impide la utilización de ciertas tecnologías clave previamente acordadas.

La situación, sin embargo, es más compleja de lo que aparenta. A pesar de la cancelación total del proyecto, las reservas de los clientes, que ascienden a varios millones de dólares, serán devueltas. Y, quizás lo más desconcertante, el sitio web de Afeela sigue ofreciendo opciones de compra, listando el modelo con un precio de 102.900 dólares y una fecha de lanzamiento prevista para finales de 2026. La persistencia de esta información crea una notable confusión.

Más allá del juego: la crisis en sony

Más allá del juego: la crisis en sony

Esta noticia se produce en un contexto de reestructuración interna en Sony. En los últimos meses, la compañía ha cerrado varias de sus subsidiarias de desarrollo, incluyendo Dark Outlaw Games, dedicada a proyectos para PlayStation Mobile, y también ha prescindido de Bluepoint Games, responsable de remakes de clásicos como ‘Demon’s Souls’ y ‘Shadow of the Colossus’. Un patrón preocupante que sugiere una estrategia de recortes y reorientación, lejos de la expansión que se había anticipado. La compañía, liderada por Kenichiro Yoshida, se enfrenta a una presión sin precedentes para mejorar la rentabilidad y demostrar su capacidad de adaptación en un mercado en constante evolución.

El Afeela, por su parte, ya era un vehículo eléctrico, por lo que el cambio, aunque no explícito en el comunicado de SHM, parece centrarse en la falta de interés del mercado y la imposibilidad de integrar las tecnologías necesarias para ofrecer la experiencia de juego remota prometida – con un requisito de conexión de 15 Mbps que, para muchos, resultaba prohibitivo. En definitiva, el proyecto Afeela se ha convertido en un prototipo inmerso en el universo virtual de Gran Turismo 7, una realidad alternativa donde su potencial de juego se limita a la simulación.

La imagen del Afeela en Gran Turismo 7, lejos de ser una victoria, es un recordatorio amargo de un sueño tecnológico que, ante la realidad de las inversiones y las estrategias empresariales, se ha desvanecido en la niebla del futuro automotriz.