Forza horizon 6: japón se escribe con asfalto y nevar
Cinco años desde su lanzamiento y Forza Horizon 5 se despide con una explosión de color y festivales. Ahora, la saga de carreras de mundo abierto se adentra en la tradición y el espíritu de Japón con Forza Horizon 6, una entrega que, sorprendentemente, no parece una simple copia y pega.

El nuevo horizonte: un japón que grita
La principal novedad, y la más evidente, es la región nipona. Se trata de una expansión que, lejos de sentirse como un DLC, se integra de forma orgánica en el mapa, ofreciendo una inmensa superficie de juego –662 carreteras y 74 áreas icónicas– que invita a la exploración. Desde los cerezos en flor hasta las carreras nocturnas por Tokio y las pruebas en terrenos nevados y arrozales, el juego ofrece una diversidad visual impresionante.
Lo que más llama la atención es el protagonismo de la cultura JDM (Japanese Domestic Market). Forza Horizon 6 se posiciona como la entrega con mayor oferta de vehículos de este tipo, con más de 550 coches disponibles y un enfoque particular en el tuning y la personalización. Las casas que adquires por todo el territorio se convierten en auténticos expositores de tu flota, mostrando tus vehículos más preciados.
Tokio se erige como la ciudad principal, mucho más grande que cualquier otra en la saga, y se ha convertido en el epicentro de las carreras urbanas. El equipo de desarrollo ha logrado transformar la orografía japonesa para adaptarla a las necesidades del juego, con eventos de drift que cobran especial relevancia y carreteras sinuosas llenas de horquillas.
Si bien la familiaridad con la fórmula es innegable –se trata del sexto Forza Horizon, después de todo– la sensación de continuidad no impide que el juego presente mejoras significativas. La instrumentación sonora, que prioriza la música y reduce otros elementos, se ha ajustado para ofrecer una experiencia más inmersiva, invitando a los jugadores a explorar las habilidades de frenada y derrape con mayor profundidad.
La versión para Xbox Series X ofrece dos modos de jugabilidad: Calidad con gráficos detallados y 30 fps, y Rendimiento con 60 fps. Aunque la experiencia fluida de 60 fps es preferible, la versión Calidad resulta completamente jugable, con reflejos y detalles visuales que, incluso en este modo, impresionan. La iluminación global por trazado de rayos, aunque más destacada en la versión de PC, se aprecia en la consola, ofreciendo un espectáculo visual digno de mención. El equipo ha conseguido transformar la orografía japonesa a sus necesidades, y las zonas que empiezan a llover ofrecen reflejos realistas en el asfalto.
En definitiva, Forza Horizon 6 no es una revolución, pero sí una evolución inteligente. Un juego que, lejos de buscar la innovación a toda costa, se centra en perfeccionar la fórmula que lo ha convertido en uno de los títulos de carreras más populares del momento. Y, sobre todo, un juego que nos invita a viajar a Japón, a descubrir sus paisajes y a vivir la adrenalina de las carreras en un entorno único.