Cameron y el plan fallido para revivir 'el planeta de los simios'
Antes de ser el arquitecto de Titanic, James Cameron fue un visionario de la ciencia ficción. Su nombre evocaba Terminator, Aliens y The Abyss. Pero, ¿y si le dijéramos que en los 90 estuvo a punto de dirigir el resurgimiento de una saga que ya parecía relegada al olvido?

Un proyecto que nunca llegó a buen puerto
La mítica franquicia de El Planeta de los Simios (1968) había perdido fuelle tras diversas secuelas y adaptaciones televisivas. 20th Century Fox vio una oportunidad y contactó con Cameron, quien inicialmente se mostró entusiasmado con la idea de una nueva interpretación del universo simio. El director, que ya había forjado una sólida relación con la productora Lightstorm Entertainment, incluso desarrolló una propuesta para la película. Arnold Schwarzenegger, por supuesto, fue un nombre que circuló, aunque su rol se limitaría a la posibilidad de ser un actor en lugar del director.
Las diferencias creativas con el estudio fueron el principal obstáculo. Cameron, un perfeccionista reconocido, quería mantener el control creativo, pero Fox no estaba dispuesto a ceder. A pesar de que Lightstorm Entertainment firmó un acuerdo formal, los detalles del proyecto nunca se hicieron públicos. El éxito masivo de Titanic cambió la trayectoria de Cameron, quien se centró en proyectos más originales, como Avatar, que más tarde inspiraría nuevas versiones de El Planeta de los Simios.
La saga finalmente encontró un nuevo impulso con la trilogía de reinicio, más bien recibida por la crítica. Pero la historia de Cameron, un proyecto que se desvaneció en el limbo de los estudios, es un recordatorio de cómo las visiones, incluso las de los más grandes, pueden verse truncadas por la compleja maquinaria de Hollywood. El fracaso de este intento, paradójicamente, allanó el camino para un renacimiento que, aunque tardío, demostró que la saga simia aún tenía potencial.