Dragon ball super: toei rescata la serie con un remake que sorprende
El anime de Dragon Ball Super, lanzado en 2015, fue un desastre técnico, una flagrante falta de respeto para los fans. Pero la buena noticia es que Toei Animation está a punto de corregir ese error con una renovación total de la serie, comenzando con el arco de Beerus.

Un salto cualitativo que llegó tarde
El próximo otoño, nos espera Dragon Ball Super: Beerus, una versión completamente rediseñada que promete una calidad superior a la que experimentamos en la pequeña pantalla. Los dos primeros tráilers son una muestra del subidón que se avecina, dejando claro que se ha prestado atención a los detalles que, en su momento, fueron pasados por alto.
Si bien la primera temporada de Super tuvo momentos brillantes –episodios como el 47, con su icónico flashback del entrenamiento de Goku y Krilin–, la verdad es que nunca alcanzó el nivel de las primeras sagas. Una serie que, en su concepción inicial, mostraba destellos de lo que podría haber sido, pero que finalmente se quedó corta.
Pero, ¿qué significa realmente esto? Que, por fin, se le ha dado a Goku y sus amigos el mimo que merecían. Un producto digno del legado de Akira Toriyama, que se basa en la originalidad de su primera ilustración y que, al parecer, ha sido recreado con una fidelidad sorprendente. Un recuerdo visual que, de repente, cobra vida con una animación y una paleta cromática que recuerdan a otra época, a otra serie.
Un ejemplo claro de que, a veces, la paciencia tiene su recompensa. Un breve momento de recreación que, en un universo donde la calidad ha sido, en ocasiones, un problema, demuestra que Toei Animation está dispuesta a redimirse. Es una señal de esperanza para los fans, que esperan que esta renovación se extienda a todo el arco argumental.
Un pequeño rayo de luz en un mar de inconsistencias. El episodio 47, con su recreación del entrenamiento, es un recordatorio de que, incluso en el anime más popular del mundo, siempre hay margen de mejora. Y, sinceramente, después de más de una década, merecíamos un remake que nos devolviera la ilusión.