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El biopic de michael jackson: silencio sepulcral sobre las acusaciones

El esperado biopic sobre Michael Jackson, Michael, llegará a los cines este año, pero con una omisión que ha levantado ampollas: la ausencia total de cualquier referencia a las acusaciones de abuso infantil que marcaron los últimos años de la vida del rey del pop. Un giro que ha costado, literalmente, 15 millones de dólares y ha retrasado el lanzamiento del film.

Según Variety, la película, protagonizada por Jaafar Jackson en el papel principal, iba a incluir una escena recreando el registro de Neverland Ranch en 1993, un momento clave en la investigación de las acusaciones. Sin embargo, los abogados del patrimonio de Jackson descubrieron una cláusula en un acuerdo extrajudicial con Jordan Chandler, uno de sus acusadores, que prohibía explícitamente la representación o mención de su caso en cualquier película. Esta revelación provocó un replanteamiento radical del guion, obligando a re-filmar gran parte del tercer acto y a crear un final alternativo, con un coste de 15 millones de dólares, que la familia Jackson asumió para evitar mayores complicaciones.

De bad tour a un final sin controversia

De bad tour a un final sin controversia

El nuevo final, según Variety, sitúa la acción durante la gira Bad de Jackson entre 1987 y 1989. La película, que se centra en la relación problemática del artista con su padre, Joe, y en su adicción a los analgésicos, evita cuidadosamente cualquier alusión a las acusaciones de abuso. Janet Jackson no aparece en el metraje y, curiosamente, ni siquiera los hijos de Michael Jackson, Paris, Prince y Blanket, han participado en la producción.

La desaprobación de paris jackson: ¿un reflejo de la verdad silenciada?

La desaprobación de paris jackson: ¿un reflejo de la verdad silenciada?

La hija de Michael Jackson, Paris, no ha tardado en criticar la versión “azucarada” del biopic, acusando a la producción de “pandear a un sector específico de la base de fans” que se niega a aceptar la realidad. En un mensaje en redes sociales, Paris reveló que había aportado sus propias observaciones al guion original, pero que estas fueron ignoradas. “No son mis monos, no es mi circo”, sentenció, dejando claro su distanciamiento del proyecto. La ironía es palpable: la hija de la víctima se siente excluida de la narrativa de su propio padre, mientras que la producción se esfuerza por preservar una imagen idealizada.

Un biopic a medias: ¿entretenimiento o encubrimiento?

La decisión de omitir las acusaciones de abuso infantil plantea serias interrogantes éticas. ¿Es posible contar la historia de Michael Jackson sin abordar este capítulo oscuro de su vida? ¿O esta omisión no es más que un intento de proteger el legado del artista a toda costa? Michael, en su actual forma, se presenta como un biopic incompleto, un retrato a medias que prefiere el brillo del escenario a la complejidad del ser humano. La cifra de 15 millones de dólares invertidos en este silencio sepulcral habla por sí sola: el precio de la reputación, incluso después de la muerte, puede ser astronómico.