El pánico a la brisa: 'el incidente' y el fracaso de shyamalan

M. Night Shyamalan, el maestro del giro inesperado, intentó asustarnos con algo tan banal como el viento. El resultado: 'El Incidente' (2006), una película que, en lugar de provocar escalofríos, desató risas involuntarias en la sala de Cine. Un tropiezo que, a día de hoy, sigue generando debate y alimentando la leyenda del director.

La premisa inquietante que se desinfló

La historia es sencilla, al menos en su concepción inicial: una oleada de suicidios masivos sacude Estados Unidos. Elliot, un profesor de ciencias interpretado por un Mark Wahlberg con una expresión facial que oscila entre la indiferencia y la confusión, huye con su esposa y la hija de un amigo, intentando comprender la causa de esta tragedia. La idea original, como él mismo confesó, era explorar la idea de que la naturaleza se rebelara contra la humanidad, una suerte de invasión silenciosa, similar a la de 'La Invasión de los Ultracuerpos', pero con un enemigo invisible y omnipresente: el aire.

Shyamalan, inspirado por un viaje por carretera y la visión de extensas tierras de cultivo, imaginó un escenario apocalíptico donde lo terrorífico no residía en un monstruo tangible, sino en la fragilidad del ser humano ante un planeta que se desmorona. Pero la ejecución, lamentablemente, dejó mucho que desear. La falta de un plan de acción claro o de un antagonista definido condenó la película a un tedio perpetuo. Dos horas de persecución a una brisa, con actores que parecían más resignados que aterrorizados.

Mark wahlberg y la planta: el momento más recordado (y criticado)

Mark wahlberg y la planta: el momento más recordado (y criticado)

Y es que, ¿qué hacer ante una amenaza tan etérea? La respuesta de Mark Wahlberg fue, para muchos, la culminación del fiasco: una larga y surrealista conversación con una planta. Una escena que, según cuentan, provocó un ataque de nostalgia en el jefe de este corresponsal al recordar la imagen en cuestión. La crítica especializada no tardó en alzar la voz, otorgándole un merecido 17% de aprobación en Rotten Tomatoes. Para el público, 'El Incidente' se convirtió en sinónimo de decepción y en una de las peores obras del ya extenso filmografía de Shyamalan.

Quizás, a pesar de sus evidentes deficiencias, la película conserve un cierto valor como experimento fallido. Un recordatorio de que incluso las ideas más audaces pueden naufragar si no se saben llevar a buen puerto. No alcanza, por supuesto, la infamia de 'After Earth', otro episodio oscuro en la carrera del director. Pero sí nos invita a reflexionar sobre los peligros de la pretensión y la importancia de contar una historia que, más allá de su originalidad, tenga un alma.

Si la curiosidad os pica, podéis ver 'El Incidente' en plataformas de alquiler. O, si preferís, sintonizad Be Mad a partir de las 22:55 de hoy, 26 de marzo. Si no tenéis nada mejor que hacer, claro. Porque, al fin y al cabo, el verdadero horror no está en los monstruos, sino en las dos horas que no volverán.