Pixar desmonta un sueño: cancelan 'be fri' y revelan un cambio creativo radical
Disney ha enterrado ‘Be Fri’, la película de amistad que iba a revolucionar el universo Pixar, después de tres años de desarrollo y múltiples iteraciones. Un proyecto que, según fuentes internas, se alejaba peligrosamente del espíritu infantil y las temáticas que la compañía busca transmitir.

Un empoderamiento femenino en peligro
La cinta, dirigida por Kristen Lester (conocida por el cortometraje ‘Purl’), se basaba en una relación de amistad que culminaba en una ruptura, un concepto que, según varios ejecutivos de Disney, “no encajaba con la imagen de la infancia que buscábamos proyectar”. La decisión, tomada en medio de una ola de cambios creativos dentro del estudio -incluyendo el fracaso de ‘Lightyear’ y la posterior modificación del guion de ‘Elio’– sugiere una reevaluación profunda de sus estrategias narrativas.
La producción, que se había situado en un nivel comparable al de ‘Hoppers’, según una fuente anónima, se enfrentaba a un muro de rechazo por parte de la dirección. Cada ronda de feedback, aparentemente, revelaba que la película carecía de la capacidad de reflejar la experiencia infantil de una forma convincente. Los representantes de Disney, según esta misma fuente, expresaban la necesidad de “no hacer una película de empoderamiento femenino”.
El proyecto, que aspiraba a un estilo visual influenciado por series como ‘Sailor Moon’ y, sorprendentemente, compartía elementos con la exitosa ‘Las guerreras k-pop’ de Netflix (con una recaudación de 19.200.000,00 dólares y un presupuesto de 100.000.000,00 dólares), se vio truncado. La compañía, en un giro inesperado, solicitó a los responsables una reelaboración completa de la historia, perdiendo seis semanas en la creación de nuevos storyboards, sin lograr salvar la propuesta.
La cancelación de ‘Be Fri’ no es, sin embargo, un incidente aislado. El fracaso de ‘Lightyear’ y la reescritura de ‘Elio’ demuestran una evidente cautela por parte de Disney, un estudio que, en busca de resultados, parece dispuesto a sacrificar el potencial creativo en aras de la rentabilidad. La industria del entretenimiento, y especialmente Pixar, se enfrenta ahora a una pregunta crucial: ¿hasta dónde está dispuesta la corporación a ceder ante las presiones del mercado y qué impacto tendrá esta decisión en el futuro de la animación?