Spielberg se despide de los aliens para volver al western: ¿clichés bajo cero?
Steven Spielberg, inmerso en la promoción de su nueva película de ciencia ficción, El día de la revelación, ha revelado planes para un retorno al western, un género que lo define como uno de los directores más emblemáticos de Hollywood. La información surgió durante su participación en el evento South by Southwest, donde el cineasta ofreció detalles cautelosos sobre su próximo proyecto.

Un western sin estereotipos
Aunque la película de extraterrestres, con su ambicioso presupuesto y un elenco estelar, sigue siendo el foco actual, Spielberg no pudo ocultar su entusiasmo por volver a las raíces del Cine estadounidense. "Habrá caballos. Habrá armas", confirmó el director, pero con una advertencia: "No habrá clichés, eso te lo puedo asegurar. No habrá estereotipos". Esta declaración es particularmente relevante en un género que ha sido, a menudo, criticado por su dependencia de tropos predecibles.
El rodaje del western, que se desarrollará en Texas, podría ser una estrategia de marketing inteligente, dado que el evento South by Southwest se celebra anualmente en este estado. Sin embargo, Spielberg se mostró reacio a revelar más detalles, manteniendo un aura de misterio en torno al proyecto.
La conversación se centró, en gran medida, en El día de la revelación y en la reciente declaración del expresidente Barack Obama sobre la posibilidad de vida extraterrestre. Spielberg, aunque matizó sus palabras, admitió que la idea de no ser la única civilización inteligente en el universo es una perspectiva que, al menos, merece consideración. Su postura, pragmática y abierta a la posibilidad, contrasta con la tradición cinematográfica de simplificar la complejidad cósmica.
El western de Spielberg promete ser una revisión del género, un ejercicio de precisión narrativa que busca despojarlo de sus convenciones más desgastadas. Más allá de los efectos especiales y los giros argumentales, lo que realmente importa es la capacidad del director para contar historias humanas, incluso en escenarios tan inhóspitos como el Viejo Oeste. Y eso, después de más de cuatro décadas de carrera, lo domina a la perfección.