Super mario bros.: la película de 1993, un fracaso que revitalizó una saga
Nintendo arriesgó en 1993 con una adaptación live-action de Super Mario Bros. que, lejos de ser un éxito, se convirtió en una leyenda por su peculiaridad. La cinta, que hoy se redime como película de culto, marcó un punto de inflexión en la relación entre la compañía japonesa y sus personajes más emblemáticos.

Un fracaso estridente
Con un presupuesto de 45 millones de dólares, la película apenas recaudó 40 millones, un resultado que la convirtió en un rotundo fracaso de taquilla y, lo que es peor, en un desastre de crítica. El portal Rotten Tomatoes le otorga un escaso 27% de aprobación.
La idea de trasladar a Mario y Luigi al Cine no era nueva. Desde 1985, Nintendo había explorado diversas formas de llevar a sus personajes a la gran pantalla, pero las primeras incursiones fueron recibidas con indiferencia. Las series de animación, aunque intentaron emular la estética de los videojuegos, nunca lograron conectar con el público.
La película de 1993, dirigida por Annabel Jankel y Rocky Morton, se alejó radicalmente de la esencia de los juegos. Inspirada en títulos como El mago de Oz y Shrek, pero con un tono más oscuro que Batman o Las Tortugas Ninja, la cinta se adentró en la ciencia ficción, evocando a Mad Max y Blade Runner. El universo de Super Mario Bros. se transformaba en un mundo postapocalíptico habitado por dinosaurios antropomórficos, un guiño al reciente éxito de Parque Jurásico.
La trama, descabellada, situaba a Mario y Luigi en una Nueva York alternativa, Dinohattan, para rescatar a la paleontóloga Daisy, secuestrada por el malvado Bowser Koopa. Un argumento que, lejos de conectar con los fans de los videojuegos, los desconcertó.
El fracaso de la película retrasó considerablemente los planes de Nintendo para una nueva adaptación live-action. No fue hasta 2023 cuando la compañía volvió a apostar por una película de Mario, esta vez con una visión completamente diferente y un éxito de taquilla innegable. La película de 2023, Super Mario Bros. la película, demostró que la fórmula original necesitaba una revisión profunda, pero que el potencial de los personajes sigue siendo enorme. La saga ha demostrado ser capaz de reinventarse, pero el fiasco de 1993 permanece como una advertencia.
La película de 1993 no solo fue un fracaso comercial, sino que se convirtió en un objeto de culto, apreciado por su originalidad y su estética kitsch. Un recordatorio de que, a veces, los errores más notables son los que más perduran en la memoria colectiva.
La cifra habla por sí sola: la película de 1993, con su presupuesto de 45 millones, es una lección de que el riesgo no siempre se traduce en éxito. Pero, paradójicamente, su fracaso contribuyó a que la nueva ola de adaptaciones de Mario tuviera una mayor libertad creativa.
La nueva película de 2023 ha demostrado que la saga tiene un futuro brillante, pero la sombra del 1993 siempre estará presente.