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Super mario galaxy: el universo nintendo se expande a la velocidad de la luz

El cierre de Super Mario Galaxy: La Película no marca el final, sino el inicio de una ambiciosa expansión cinematográfica para Nintendo. Las escenas post-créditos, lejos de ser un mero guiño a los fans, son la declaración de intenciones de un ambicioso proyecto: construir un Universo Cinematográfico de Nintendo (NCU) que, a este ritmo, podría eclipsar a sus competidores.

El legado de los créditos finales: más que un huevo de pascua

La tradición de las escenas post-créditos, popularizada por Marvel, ha encontrado un hogar en el mundo de Mario. Si Super Mario Bros: La Película (2023) nos obsequió con la aparición de Yoshi, Super Mario Galaxy: La Película eleva la apuesta, revelando dos escenas que no solo entretienen, sino que delinean el futuro de la franquicia. Se trata de una estrategia inteligente para mantener la atención del espectador y, sobre todo, para sembrar las semillas de lo que está por venir.

La primera secuencia nos transporta a una prisión de alta seguridad, donde Bowser y su heredero comparten celda bajo la atenta mirada de Lumalee, la estrella azul que en la primera entrega encarnaba el nihilismo cósmico. Su transformación en guardia de prisión, con una autoridad inquietantemente infantil, es un giro inesperado que añade una capa de humor negro y sugiere una evolución del personaje que va más allá de la simple villanía. Pero la verdadera bomba es la aparición de Fox McCloud, a bordo de su Arwing, confirmando la integración formal del universo Star Fox en el NCU. Este cruce de universos, un concepto que Nintendo e Illumination parecen dispuestos a explorar a fondo, abre un abanico de posibilidades narrativas.

Daisy toma las riendas: un nuevo personaje, una nueva dinámica

Daisy toma las riendas: un nuevo personaje, una nueva dinámica

La segunda escena post-créditos, ambientada en el hub world que conecta las diferentes galaxias, nos presenta a la Princesa Daisy, un debut cinematográfico largamente esperado. Su intervención física para detener al Troncuis, un ladrón conocido del universo Mario, establece a Daisy como una gobernante enérgica y decidida, dispuesta a tomar la iniciativa en las futuras aventuras. Su carácter, más belicoso que la diplomacia de Peach, anticipa un papel crucial en las próximas entregas.

La ausencia de Wario y Waluigi, aunque decepcionante para algunos, parece ser una decisión estratégica para evitar la saturación de personajes y reservar estos icónicos villanos para futuras oportunidades. Con la velocidad con la que Nintendo está acumulando personajes, no tardaremos en ver una adaptación cinematográfica de Super Smash Bros., un evento que marcaría un hito en la historia del Cine de videojuegos.

La película, dirigida por Aaron Horvath y Michael Jelenic, con guion de Matthew Fogel, ha sentado las bases para un ecosistema cinematográfico expansivo. Nintendo e Illumination no solo han creado una secuela exitosa, sino que han trazado un camino hacia un futuro en el que los personajes de diferentes franquicias puedan coexistir, enriqueciendo la narrativa y ampliando el atractivo del NCU. La pregunta ya no es si Nintendo logrará construir un universo cinematográfico tan sólido como el de Marvel, sino cuándo.