Torrente, presidente: hollywood soñó con copiar a santiago segura

El éxito de taquilla de Torrente, Presidente no solo revitaliza una saga cómica, sino que reabre una vieja puerta: el interés de Hollywood por replicar la fórmula de la comedia española.

¿Por qué hollywood quiso un torrente?

¿Por qué hollywood quiso un torrente?

Santiago Segura ha demostrado una vez más su dominio de la comedia española, con una sexta entrega que ha recaudado más de siete millones de euros en su primer fin de semana, convirtiéndose en el cuarto mejor estreno de la historia del Cine nacional y el mejor de la última década. La película, que satiriza la extrema derecha y la picaresca española, ha sido aclamada tanto por la crítica como por el público.

Pero la historia de Torrente va más allá del éxito doméstico. En la década de 2010, New Line Cinema, la filial de Warner Bros. Pictures, estaba decidida a llevar la comedia al Cine estadounidense. El proyecto, que incluso contó con el interés inicial de Oliver Stone como director, tenía en Sacha Baron Cohen como posible protagonista.

El estudio había encargado el guion a Alec Berg, Jeff Schaffer y David Mandel, productores y guionistas de comedia de renombre en la televisión americana. Se trataba de un proyecto ambicioso, lejos de ser un simple refrito. La idea era explotar el potencial de un personaje torpe, grosero y políticamente incorrecto, capaz de resonar en un público global.

Lo que nadie cuenta es que la verdadera fuerza de Torrente reside en la habilidad de Segura para construir un universo cómico único, una mezcla de sátira, costumbrismo y humor descarado, con un elenco de secundarios memorables. Esa capacidad de crear un retrato exagerado pero profundamente español de la realidad es lo que convirtió a Torrente en algo más que una simple comedia gamberra.

El éxito de Torrente, Presidente, con una campaña de promoción discreta pero un impacto de taquilla significativo, podría reavivar ese interés de Hollywood. La cifra habla por sí sola: un nuevo