Un error de casting que podría haber hundido a call of duty

Una decisión aparentemente menor en la preproducción de 007 Nightfire, un spin-off de James Bond en PC, podría haber alterado radicalmente el destino de la franquicia Call of Duty. Un relato revelador, compartido por el veterano desarrollador Michael Condrey, revela cómo la elección de un socio para llevar el juego a las ordenadores de los jugadores, en el año 2002, tuvo consecuencias de gran alcance.

El punto de inflexión: una apuesta fallida

Condrey, cofundador de Sledgehammer Games y con una dilatada trayectoria en EA, rememora cómo la búsqueda de un desarrollador PC para Nightfire se convirtió en un punto crítico. En ese momento, la compañía estaba explorando alternativas a GoldenEye, el referente de los shooters en consola, y buscando replicar ese éxito en el mercado digital.

La conversación se cruzó con Vince Zampella y Jason West, entonces líderes de 2015, Inc., una joven compañía que acababa de cosechar un gran éxito con Medal of Honor: Allied Assault. Condrey recuerda con detalle la presentación de la propuesta de Nightfire, una oferta que, en ese entonces, parecía tentadora para el equipo de Oklahoma.

Sin embargo, EA optó por colaborar con Gearbox, una decisión que, según Condrey, resultó desastrosa. El port de Nightfire fue recibido con críticas devastadoras y se convirtió en un ejemplo paradigmático de un lanzamiento de PC fallido. Este error estratégico, argumenta Condrey, fue un factor determinante en la posterior decisión de EA de asumir el desarrollo de Medal of Honor en casa, lo que, a su vez, allanó el camino para la creación de Infinity Ward y la explosión de Call of Duty.

“Es una historia extraña, ¿no? Quieren el juego, y nosotros les dimos a otro desarrollador”, reflexiona Condrey. “Si hubiéramos apostado por 2015, Inc., quien sabe qué habría pasado. Una especie de universo paralelo, quizás.”

El legado de un error

El legado de un error

La historia, que Condrey comparte en un documental de Cade Onder, resalta la fragilidad del éxito en la industria del entretenimiento. Un simple cambio de dirección, un error de juicio, puede tener consecuencias impredecibles. Condrey, quien posteriormente fundó Sledgehammer Games y colaboró con Infinity Ward en Modern Warfare 3, reconoce la ironía de las circunstancias. La conexión entre Nightfire, 2015, Inc. y el nacimiento de Call of Duty es un recordatorio de lo efímero de los proyectos y de la importancia de las decisiones estratégicas.

“Es una historia divertida, en el sentido de que ilustra todo el proceso creativo y los desafíos empresariales que llevaron a la creación de Call of Duty, y nuestra posterior colaboración con Infinity Ward”, concluye Condrey. Un error que, sin duda, dejó una huella imborrable en la historia de los videojuegos.