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Adiós a tu smart tv: netflix y otras plataformas dejan de soportar televisores antiguos

La obsolescencia programada, ahora en las pantallas de casa. Aquellos televisores inteligentes comprados hace apenas una década están siendo relegados al olvido por las principales plataformas de streaming.

¿Por qué tu televisor de 2015 o anterior dejará de funcionar?

¿Por qué tu televisor de 2015 o anterior dejará de funcionar?

Netflix, Movistar+, HBO Max, Disney+ y Amazon Prime Video están implementando restricciones que impiden o limitan el acceso a sus servicios en televisores fabricados antes de 2016. No se trata de una fecha arbitraria, sino de una estrategia de las compañías para forzar la actualización tecnológica de sus usuarios.

Netflix, pionera en esta medida, advierte que su servicio podría dejar de funcionar en televisores de más de 10 años. Movistar Plus+ ha sido más directo, mostrando mensajes de advertencia en sus propios televisores. La compatibilidad de los modelos varía según el año de fabricación, pero la tendencia es clara.

La situación no afecta únicamente a Netflix. HBO Max, Disney+ y Amazon Prime Video también establecen fechas límite para la compatibilidad con dispositivos más antiguos. Esto significa que, si tu televisor no es del 2016 o posterior, podrías perder acceso a una gran cantidad de contenido.

La alternativa, como bien sugieren los expertos, es la adquisición de un reproductor externo, como un Amazon Fire TV Stick o un Xiaomi TV Box. Sin embargo, las últimas decisiones de Amazon respecto a la instalación de aplicaciones externas podrían inclinar la balanza hacia la opción china.

Esta medida, aunque lógica desde la perspectiva de las plataformas, plantea interrogantes sobre la durabilidad de los dispositivos electrónicos y la rapidez con la que se consideran obsoletos. La inversión en un televisor, a menudo considerable, parece destinada a una vida útil mucho más corta de lo previsto.

La cifra habla por sí sola: un estudio reciente estima que más del 70% de los televisores vendidos antes de 2016 ya no son compatibles con las plataformas de streaming más populares. La consecuencia? Una generación de televisores inteligentes, antes símbolos de modernidad, se convierten en meros soportes para la televisión tradicional.

La realidad es que la vida útil de un televisor se acorta. Y los usuarios, sin muchas opciones, se ven obligados a actualizarse para seguir disfrutando del contenido que desean. Una estrategia comercial que, aunque rentable para las plataformas, deja un regusto amargo en el consumidor.

Así, la promesa de un universo infinito de contenido en el televisor inteligente se desvanece para muchos, dejando a la deriva a aquellos que confiaron en una tecnología que, a ritmo implacable, se ha quedado atrás.

El mercado de los televisores inteligentes ha demostrado ser un ciclo continuo de obsolescencia. Y la industria del streaming, con sus constantes actualizaciones y nuevas funcionalidades, se beneficia directamente de esta dinámica.

La elección, ahora, es clara: actualizar el televisor o renunciar a una parte importante de la experiencia de entretenimiento digital.