Artemisa ii: última prueba antes del regreso a casa – riesgo en el escudo térmico
La misión Artemisa II se encuentra en su fase final, con la inminente reentrada de la cápsula Orión a la atmósfera terrestre. A escasas horas de su amerizaje programado en Baja California, la NASA enfrenta un desafío crítico: el estado del escudo térmico de la cápsula.

Un retorno asfixiante: la reentrada como último obstáculo
La tripulación de Artemisa II, compuesta por cuatro astronautas, se prepara para un descenso que pondrá a prueba los límites de la ingeniería espacial. La reentrada atmosférica, un proceso inherentemente peligroso para cualquier nave que regrese a la Tierra, representa la última y decisiva etapa de la misión. Se trata de un momento de máxima tensión, donde la capacidad del escudo térmico para resistir las temperaturas extremas determinará el éxito del amerizaje.
Tras dos años de meticulosa evaluación, la NASA llegó a la conclusión de que el escudo térmico de Artemisa I sufrió daños significativamente mayores de lo previsto, debido a la acumulación de gases bajo la capa exterior, conocida como «churruscada». Este fenómeno generó una presión excesiva que provocó la desintegración de partes del escudo.
Lo preocupante es que el material del escudo, una vez quemado, se ha demostrado menos poroso de lo esperado, lo que ha exacerbado la acumulación de gases y ha comprometido aún más la integridad de las capas protectoras. Para compensar esta situación, la trayectoria de reentrada de Artemisa II ha sido modificada drásticamente, buscando una aproximación más rápida y, por lo tanto, una menor exposición a las altísimas temperaturas.
La cápsula se dirigirá a una velocidad de aproximadamente 40.000 kilómetros por hora, un valor sin precedentes en una misión tripulada. Esta maniobra audaz, aunque arriesgada, busca mitigar el daño al escudo térmico al reducir la acumulación de gases internos. No obstante, voces expertas expresan reservas sobre la eficacia de este enfoque, sugiriendo que la complejidad del problema requiere soluciones más innovadoras.
El cronograma de los últimos momentos de la misión es riguroso: a las 01:33 de esta madrugada, la cápsula Integrity se separará del módulo de servicio europeo (ESM). A partir de ese instante, los motores de maniobra de Integrity asumirán el control, realizando los ajustes finales para asegurar un amerizaje preciso en la zona designada. Los sistemas de comunicación se interrumpirán temporalmente a las 01:53 mientras la cápsula se sumerge en la densa atmósfera, rodeada por una bola de plasma que alcanza temperaturas de hasta 10.000 grados centígrados – el doble de las del Sol. A las 01:59 se restablecerán las comunicaciones, momento en el que el escudo térmico ya habrá cumplido su función protectora.
El amerizaje está previsto para las 02:07 hora peninsular española (UTC +2) frente a Baja California. Tras el amerizaje, la tripulación será extraída de la cápsula Orión y trasladada al USS John P. Murtha, donde se someterán a exhaustivas evaluaciones médicas antes de regresar a Houston. La cápsula, por su parte, será recuperada en el muelle de carga interno del buque. La NASA ofrece una cobertura 24/7 a través de YouTube y su blog del programa Artemisa, proporcionando una visión detallada de cada etapa del viaje. La misión Artemisa II no sólo representa un hito en la exploración espacial, sino también una prueba crucial para el futuro de los viajes tripulados a la Luna y más allá.