Bom cine se despide de la tdt valenciana: un fracaso de cumplimiento que amenaza con extenderse
La Televisión Digital Terrestre perderá uno de sus canales especializados en cine el próximo 29 de julio, un golpe inesperado para los espectadores de la Comunidad Valenciana. La decisión, tomada a propuesta del Consell de l’Audiovisual de la Comunitat Valenciana (CACV), pone de manifiesto un preocupante patrón de incumplimiento por parte del canal BOM Cine, y podría ser un presagio de lo que está por venir.
Un canal con historia y promesas incumplidas
BOM Cine, nacido como evolución de Squirrel 3, se caracterizaba por su modelo de distribución autonómico, una estrategia que le permitía operar fuera del alcance de las mismas ofertas simultáneas en toda España. Un sistema que, sin embargo, le granjeó problemas con el CACV. Desde 2017, las autoridades valencianas han intentado, sin éxito, que el canal cumpliera con una serie de exigencias legales que marcaban su función como propuesta audiovisual autonómica.
Las condiciones impuestas, que incluían la adaptación de la programación a un enfoque generalista de proximidad, un mínimo del 35,71% de emisión en valenciano, un 68% de producción dentro de la Comunidad Valenciana y un 37% de contenidos informativos, nunca fueron satisfechas. Las peticiones de flexibilización por parte de Squirrel Capital, la empresa detrás del canal, solo prolongaron el conflicto.

Sanciones y desidia: un camino a la extinción
El CACV ya sancionó a Squirrel Capital en 2025, evidenciando la flagrante falta de cumplimiento de los compromisos adquiridos. En aquel momento, el canal ya no alcanzaba el 5% de emisiones en valenciano y ni siquiera el 0% de contenidos producidos por creadores independientes valencianos. La mayor parte de su oferta se reducía a una repetición masiva de programas emitidos en otras comunidades, una práctica que el CACV considera una clara violación de su función autonómica.
La decisión final, por lo tanto, no es una sorpresa. El 29 de julio, BOM Cine dejará de estar disponible en la Comunidad Valenciana, un cierre anticipado que, aunque aparentemente aislado, podría ser el principio del fin para otros canales con modelos de distribución similares. La pregunta es: ¿hasta dónde llegará esta desidia y qué consecuencias tendrá para el panorama audiovisual español?
La noticia, confirmada por el CACV, deja en el aire el futuro de BOM Cine en otras regiones. Aunque no hay indicios de que la situación se repita en otras comunidades, la falta de respuesta por parte de Squirrel Capital a las exigencias regulatorias genera serias dudas sobre su capacidad para cumplir con las obligaciones legales. Con el lanzamiento de su plataforma OTT, quizás ya no sea una mala idea que canales como este abandonen la TDT, aunque el impacto en los espectadores que dependen de este canal sea innegable.