China convierte sus montañas en gigantes baterías: la forma innovadora de aliviar la sobrepotencia de energía renovable
China ha demostrado una y otra vez su capacidad para llevar a cabo mega-proyectos que, en un primer momento, parecen fantasiosos pero que se revelan como innovadoras soluciones prácticas cuando se analiza su logística y viabilidad. La conversión de sus montañas en gigantes baterías es el último ejemplo de esta estrategia efectiva.
El desafío de la sobrepotencia eléctrica
Con más de 1.840 GW de capacidad de energía eólica y solar en funcionamiento, China se enfrenta a un problema clave: la sobrepotencia eléctrica. Mientras que la demanda no es suficiente para absorber toda esa energía renovable, se pierde o se almacena de manera intermitente.
La solución pasa por el almacenamiento hidroeléctrico por bombeo, una tecnología que aprovecha la diferencia de nivel entre dos embalses para bombear agua de un depósito a otro cuando la energía renovable está en exceso. Luego, al necesitarse electricidad, el agua vuelve a caer generando electricidad a través de turbinas.

La ventaja de utilizar montañas como baterías
China cuenta con centenares de montañas que pueden ser utilizadas como depósitos naturales de agua, lo que la convierte en una excelente opción para el almacenamiento hidroeléctrico. Además, este método es más barato y eficiente que el uso de baterías convencionales.
La CNESA, la alianza china de almacenamiento de energía, prevé que la capacidad de almacenamiento del país subirá hasta los 291 GW para 2030. Sin embargo, expertos tienen dudas sobre si será suficiente, ya que el consumo de energía continúa aumentando debido a la expansión de centros de datos y la creciente infraestructura.
Así que China se embarca en esta ambiciosa iniciativa para convertir sus montañas en gigantes baterías, una innovadora forma de aliviar la sobrepotencia de energía renovable y asegurar el suministro eléctrico para el futuro.