Civilization vii: el estratega tardío encontró su reino

Después de años de intimidación y frustración frente a la complejidad de los grandes títulos de estrategia, el analista Helene Braun ha sucumbido al encanto de Civilization VII. Y lo que es más sorprendente, lo ha hecho sin una pizca de arrepentimiento, descubriendo un juego que redefine su percepción de la estrategia por turnos.

La barrera que se derrumba: un tutorial desmoralizador

La historia es familiar a muchos: la promesa de un imperio, la tentación de dominar el mundo, pero la frustración paralizante ante una curva de aprendizaje aparentemente inaccesible. Braun, una veterana de Age of Empires y Total War, había evitado durante años los títulos de Firaxis como Europa Universalis, Victoria o Crusader Kings, y hasta Civilization, asumiendo que su maestría requería una dedicación que simplemente no podía ofrecer. Pero Civilization VII, que ya está disponible para PC (32€), Nintendo Switch (54€) y PlayStation 5 (246€), ha roto esa barrera.

El tutorial inicial, confiesa, resultó ser un factor desmoralizador. Sin embargo, en lugar de abandonar el proyecto, Braun se lanzó a una partida improvisada, activando los consejos y recordatorios. El resultado fue una revelación. La complejidad, lejos de ser abrumadora, se presenta como una oportunidad para la planificación estratégica profunda. “No tiene nada que ver con Age of Empires, donde la velocidad es clave; aquí, el tiempo se dilata, permitiéndote sopesar cada decisión con detenimiento”, explica.

Un vicio retroalimentado: la adicción a la planificación

Un vicio retroalimentado: la adicción a la planificación

Lo que comenzó como un experimento se ha transformado en una obsesión. Braun admite haber pasado incontables horas en su ASUS ROG Ally (en modo escritorio), sumergida en la construcción de imperios. La capacidad de la partida para absorber completamente, de generar una adicción sana a la planificación y la optimización, es, según ella, uno de sus mayores atractivos. “Me recuerda a las noches en vela de mi juventud, explorando diferentes estrategias para alcanzar la victoria, dominando todos los mapas y personajes disponibles. Ahora, esa oportunidad se presenta nuevamente, pero en una forma más accesible y atractiva.”

El juego, a pesar de su complejidad intrínseca, sorprende por su ligereza. Esto permite que incluso ordenadores modestos puedan ejecutarlo sin problemas, una característica que amplía su atractivo a una audiencia más amplia. La adaptación al mando, aunque aún no probada por Braun, parece ser sorprendentemente buena, abriendo la puerta a una experiencia de juego versátil.

La cifra habla por sí sola: desde su lanzamiento, Civilization VII ha generado un debate apasionado en la comunidad de jugadores, consolidándose como un contendiente serio para el título de mejor juego de estrategia de la historia. Y según Braun, esta es solo la punta del iceberg.