Glovo paraliza pedidos: comisiones obreras alza la voz con huelgas
La entrega a domicilio se detiene. Comisiones Obreras ha convocado paros en Glovo durante los próximos tres días, una medida drástica que dejará sin servicio a miles de usuarios y pone de manifiesto la creciente tensión laboral en la empresa. La situación, desencadenada por un ERE que afecta a 750 repartidores, ha escalado rápidamente hasta la huelga, una señal inequívoca del descontento generalizado.
El fin de los falsos autónomos y el ajuste de glovo
La reciente judicialización del modelo de “falsos autónomos” ha golpeado duramente a Glovo, obligándola a reestructurar su plantilla y a aplicar un ERE de dimensiones significativas. El Ministerio de Trabajo, liderado por Yolanda Díaz, ha impuesto límites claros a esta práctica, y la empresa se enfrenta ahora a la necesidad de adaptarse a una nueva realidad laboral. Pero, ¿a qué coste?
La Federación de Servicios a la Ciudadanía de Comisiones Obreras no ha tardado en reaccionar, denunciando lo que consideran un “abuso laboral” tras la “laboralización” de los trabajadores. La huelga, que se desarrollará entre el 24 y el 26 de abril, busca presionar a la empresa para que negocie un convenio que mejore las condiciones laborales, ponga fin a los despidos y elimine el régimen sancionador que, según el sindicato, está actuando de forma injusta sobre los empleados.

Calendario de paros: ¿cuándo no podrás pedir glovo?
Los repartidores de Glovo han decidido paralizar sus servicios en los siguientes horarios: el 24 de abril entre las 20:00 y las 00:00; el 25 de abril durante toda la jornada; y el 26 de abril de 12:00 a 16:00. La ausencia de un servicio mínimo, al menos por el momento, agudiza el impacto en los usuarios.
La protesta no es una decisión tomada a la ligera. El 15 de abril, los trabajadores se concentrarán frente a la sede central de la empresa en Madrid, un anticipo de la presión que se quiere ejercer para lograr un cambio real en las políticas laborales de Glovo.

¿Qué exige ccoo y qué responde glovo?
El punto de fricción principal reside en el modelo sancionador vigente, al que CCOO considera “ilegal” por carecer de respaldo legal. Además, el sindicato reclama la suspensión del ERE y se opone a la posible externalización de flotas para reducir costes, una estrategia que, según los trabajadores, pondría en riesgo sus puestos de trabajo. Glovo, por su parte, se enfrenta a la necesidad de reestructurar su negocio para adaptarse a la nueva legislación y mantener su rentabilidad, un equilibrio delicado que está afectando directamente a sus repartidores.
La situación pone de relieve la complejidad de la economía de plataformas, donde la flexibilidad laboral a menudo se traduce en precariedad y falta de protección social. La huelga de Glovo es un síntoma de una problemática más amplia que requiere una solución urgente y que va más allá de la negociación de un simple convenio.
La plantilla, mayoritariamente afectada por el cambio de modelo, se muestra unida en la protesta, lo que presagia una alta participación en las jornadas de huelga. La incertidumbre sobre el futuro laboral de los repartidores es palpable y la presión sobre Glovo es máxima.