Hisense: un televisor de 100 pulgadas a precio de ganga que desafía la lógica
La ley de la oferta y la demanda parece haberse tomado unas vacaciones en PcComponentes. Una Hisense U7KQ de 100 pulgadas, un coloso de imagen con especificaciones de altísimo nivel, se ofrece ahora por tan solo 1.699 euros. Un precio que, francamente, roza lo irreal, y que exige una revisión minuciosa de lo que realmente ofrece este dispositivo.

Un panel va miniled que redefine la inmersión
No se trata de una simple pantalla gigante para lucir en el salón. Esta U7KQ combina un panel VA con retroiluminación MiniLED y un sistema Full Array Local Dimming de 1.620 zonas, una arquitectura que garantiza un control preciso del brillo y un contraste excepcional. La resolución 4K Ultra HD (3.840 x 2.160 píxeles) se une a un brillo máximo de 1.600 nits y una cobertura del 95% del espacio de color DCI-P3, prometiendo una experiencia visual vibrante y realista. La compatibilidad con HDR10+, Dolby Vision IQ y otros formatos de alto rango dinámico eleva aún más la calidad de imagen.
Pero lo que realmente distingue a esta Hisense no es solo su tamaño descomunal, sino también su capacidad de respuesta. Con 120 Hz nativos, VRR, ALLM, FreeSync y hasta 144 Hz en gaming, la U7KQ se convierte en una máquina de Entretenimiento versátil, capaz de satisfacer tanto a los cinéfilos más exigentes como a los jugadores más hardcore. El Hi-View Engine, encargado del procesamiento de la imagen, se asegura de que cada escena se vea nítida y fluida, sin importar la fuente.
La conectividad también es un punto fuerte. Dos puertos HDMI 2.1 con eARC, dos HDMI 2.0, USB 2.0 y 3.0, Ethernet, salida óptica y CI+ completan un conjunto de opciones que permiten conectar múltiples dispositivos sin complicaciones. El sistema operativo VIDAA U7, junto con la compatibilidad con Google Assistant y Alexa, simplifica la navegación y el control del televisor.
El sonido integrado, con una configuración 2.1 canales y 50 W de potencia, incluye un subwoofer de 20 W y soporte para Dolby Atmos y Dolby Digital Plus, ofrece un sonido envolvente que complementa a la perfección la calidad de imagen. En definitiva, una combinación que justifica el revuelo generado por esta oferta.
La cifra habla por sí sola: un televisor de 100 pulgadas con estas características, que normalmente superaría los 4.000 euros, se puede llevar a casa por menos de 1.700. Una oportunidad para aquellos que buscan una pantalla gigante sin arruinarse, y que están dispuestos a disfrutar de una experiencia de Entretenimiento inigualable.