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Movistar resurge: digi frena y el mercado de telecomunicaciones cambia de rumbo

La calma tensa del mercado de telecomunicaciones español se ha roto. Los últimos datos, aunque preliminares y provenientes de fuentes sectoriales, revelan un giro inesperado: Movistar recupera terreno a pasos agigantados, mientras Digi, la operadora que irrumpió con una estrategia disruptiva de precios bajos, comienza a mostrar signos de desaceleración. Una batalla por el cliente que redefine el panorama.

La estrategia de telefónica da frutos

Si bien Digi aún mantiene una cuota significativa de portabilidades, la tendencia es clara: Movistar ha duplicado sus cifras en el último año. Pasamos de 29.000 líneas móviles netas en el primer trimestre de 2025 a unas sólidas 57.000 en el presente ejercicio. Pero la recuperación no se limita al móvil. En fibra, donde el pasado año la compañía arrastraba pérdidas de 17.000 clientes, Telefónica ha logrado no solo revertir esa situación, sino sumar 1.600 nuevos abonados. Un dato que, más allá de las cifras, evidencia un cambio en la percepción del consumidor.

La clave, según fuentes internas, reside en el esfuerzo por potenciar la calidad de la red y los servicios, con un énfasis particular en Movistar Plus+, la plataforma que concentra los derechos del fútbol. La combinación de fibra de alta velocidad, Entretenimiento premium y precios competitivos, reforzada con promociones estratégicas, ha demostrado ser un arma efectiva contra la ofensiva de Digi. La cifra habla por sí sola: 86.000 clientes netos en el último año.

Digi, ¿ha llegado al techo?

Digi, ¿ha llegado al techo?

Pero hay un detalle que preocupa a los analistas: el crecimiento de Digi se ha ralentizado un 13%. Si bien la operadora sigue atrayendo clientes gracias a sus precios agresivos, el ritmo de captación se ha desacelerado notablemente. La portabilidad fija también sigue la misma tendencia a la baja, reduciéndose de 62.000 a 53.000 líneas. Esta desaceleración podría indicar que el modelo de negocio de Digi, basado en márgenes estrechos y un enfoque en el precio, está llegando a sus límites. La competencia ya ha aprendido la lección y ha respondido con ofertas similares, erosionando la ventaja inicial de la compañía.

Vodafone, por su parte, no ha logrado revertir la tendencia negativa, aunque ha conseguido frenar la pérdida de clientes, pasando de una caída de 44.000 líneas móviles en 2025 a una pérdida más moderada de 94.000 en 2026. La situación en fibra tampoco es favorable, con una bajada constante de 11.000 líneas en el último año.

El panorama actual dibuja un mercado polarizado, donde Movistar, Vodafone, MasOrange y Digi se disputan la cuota de mercado, dejando a las operadoras más pequeñas al borde del abismo. La batalla está lejos de terminar, pero la balanza, por ahora, parece inclinarse a favor de Telefónica.

Lo que nadie cuenta es que la rapidez en la resolución de incidencias también está marcando la diferencia. Movistar, con una media de 74 horas menos que Digi en la solución de averías, está demostrando que la calidad del servicio es un factor determinante para la fidelización del cliente. El juego ha cambiado, y la velocidad ya no es suficiente. La excelencia en la experiencia del usuario se ha convertido en la nueva moneda de cambio.