Neople desmantela khazan: un éxito estratégico que se desvanece
El estudio Neople, tras un lanzamiento decepcionante de The First Berserker: Khazan, ha tomado la drástica decisión de reestructurar su equipo de desarrollo. El título, que prometía sumergir a los jugadores en un soulslike desafiante, no logró alcanzar el potencial esperado en ventas, desencadenando una reasignación masiva de personal.

Un giro inesperado: la estrategia de nexon revelada
Según información confirmada por Yonhap News Agency, a través de la publicación ResetEra, la matriz de Neople, Nexon, ha comunicado esta reestructuración interna. La compañía, lejos de un cierre definitivo del proyecto, lo considera un ‘éxito estratégico’ a nivel de negocio, destacando su impacto positivo en la reactivación del interés por la franquicia Dungeon & Fighter en Asia – un título que ha generado miles de millones de dólares.
La medida implica la transferencia de casi 100 desarrolladores a la ‘R Team’, una unidad de transición destinada a potenciar otros proyectos estratégicos de Nexon, incluyendo Project OVERKILL y Dungeon&Fighter: ARAD, ambos previstos para 2027. Es una apuesta audaz por aprovechar la experiencia adquirida en el desarrollo del ambicioso Khazan.
A pesar de las bajas cifras de ventas, la decisión no implica la desaparición inmediata del equipo original. Sin embargo, los planes de DLCs y portings a otras plataformas – una vía prometedora para expandir el alcance del soulslike – se han puesto en pausa. Se vislumbra un futuro con parches continuos, pero sin grandes actualizaciones de contenido.
Nexon, paradójicamente, celebra el ‘éxito estratégico’ de The First Berserker: Khazan, viendo en él una oportunidad para impulsar sus proyectos más consolidados en Asia.
La situación plantea interrogantes sobre el destino de los desarrolladores y el futuro de la franquicia. Aunque el camino es incierto, la experiencia adquirida en Khazan sin duda enriquecerá las siguientes iniciativas de Nexon. La compañía, lejos de lamentar la falta de éxito comercial, lo interpreta como un catalizador para reorientar sus recursos hacia proyectos con mayor potencial de retorno.