Starfield: el espacio que bethesda debería habría construido hace tres años
Hace tres años, Bethesda prometió el “juego más importante”, y Starfield se erigió como su primer título original en 25 años. Pero la realidad, tras 752 días de espera y el reciente lanzamiento en PS5, revela un ambicioso proyecto que aún necesita pulirse. Como alguien que lo ha experimentado de primera mano, puedo afirmar que el viaje espacial de Todd Howard, aunque mejorado, sigue lejos de ser la experiencia inmersiva que se esperaba.
nnLa frustración de la exploración impuesta
nEn su lanzamiento inicial, Starfield sufrió un error fatal: la exploración se convirtió en una tortura. El sistema de viajes interestelares, basado en menús intrusivos y obligatorios, sofocaba la libertad que el juego prometía. El resultado era un juego que te atrapaba en una burocracia espacial, un laberinto de menús que interrumpía la narrativa y la sensación de aventura. La solución, “Free Lanes”, es un alivio bienvenido, pero llegó tarde.
nnBethesda entendió, con acierto, que el jugador necesita el control. Este nuevo sistema de viaje espacial, más inmersivo y menos restrictivo, permite una exploración sin ataduras, una sensación de libertad que era la base del concepto original. La promesa de “Free Lanes” revela que el juego se acerca a su potencial, pero la persistencia de problemas estructurales, como la dependencia de menús para cada acción y la limitada interacción con los planetas, demuestra que el camino a la perfección aún es largo.
nn
La ingeniería detrás del viaje espacial
nEl verdadero secreto detrás de la transformación de Starfield reside en la ingeniería subyacente. El Creation Engine 2, presentado como una nueva generación, en 2023 operaba con limitaciones que impidieron un viaje espacial natural. Las coordenadas, gestionadas con números de 32 bits, sufrían de imprecisiones a largas distancias. Para solucionar esto, Bethesda implementó un sistema de “streaming asíncrono de datos”, desplazando constantemente el centro de las coordenadas, una solución matemática compleja que exige una carga considerable para la CPU.
nnEste cambio técnico, crucial para “Free Lanes”, implica que el juego solicita datos al SSD de forma continua, generando versiones de baja resolución de los planetas que se revelan en tiempo real a medida que te acercas. La generación aleatoria de mundos también ha sido adaptada para crear contenido “al momento”, añadiendo una capa de complejidad a la gestión del rendimiento. La optimización ha sido un desafío monumental, un logro técnico que, en última instancia, ha transformado la experiencia de viaje espacial.
nn
Ps5: una versión aún imperfecta
nEl estreno de Starfield en PS5, aunque celebrado, no es una revolución. La estrategia de Xbox ya no es una sorpresa, y el juego hereda problemas que, esperemos, se solucionen en futuras actualizaciones. El horizonte de 4K se ve comprometido por la exigencia de la CPU, que sufre caídas de FPS notables, incluso en áreas menos pobladas. El modo Rendimiento, aunque estabiliza la tasa de frames, sacrifica la calidad visual. Los errores de sincronización labial y los bugs, aunque menos frecuentes, siguen presentes, minando la inmersión.
nnBethesda afirma que Starfield en PS5 es