The elder scrolls online: el silencio detrás de los despidos
La burbuja de optimismo oficial, que prometía un equipo inalterable en The Elder Scrolls Online, se ha hecho añicos. Las voces de los antiguos empleados revelan una realidad brutal: recortes drásticos y un futuro incierto para el MMO.
Un engaño corporativo y la desilusión de los jugadores
La estrategia de ZeniMax Online Studios, tras una ola de despidos en 2025 que incluso implicó la cancelación de Project Blackbird, se basaba en un discurso tranquilizador. Se hablaba de mantener el equipo a la par con uno de los mejores momentos del juego. Pero la verdad, según testimonios directos, es diametralmente opuesta. Morgan Goin, antigua diseñadora senior, desmintió categóricamente esta narrativa, describiendo una reducción en las áreas clave de hasta un 75%. 'No vamos a poder sacar la cantidad de contenido a la velocidad que teníamos, ni nada que se le acerque', advirtió con amargo realismo.
La eliminación de la tienda de cristales de trabajo, confirmada por Kevin Gbolie, community manager, es solo la punta del iceberg. Un movimiento que, según Gbolie, busca ‘gestionar la carga de trabajo’, pero que en la práctica implica una desestabilización interna y una reducción de recursos.

La frustración en ascenso: un futuro en juego
El impacto se siente en el juego. La capacidad de generar actualizaciones a ritmo sostenido se ve comprometida. Y la respuesta de bethesda, minimizando las dificultades y justificando los recortes con la necesidad de ‘ajustes’, solo alimenta la frustración de los jugadores, que temían que los recientes despidos en Microsoft dejaran a The Elder Scrolls Online desamparado. Baratron, figura influyente en la comunidad, relata cómo durante el evento Elder Scrolls Online Tavern, directivos como Jason Barnes y Jessica Folsom ofrecieron una perspectiva decididamente diferente, afirmando que el tamaño del equipo se mantenía igual al de la creación de Wrothgar y Summerset. Una declaración que, según fuentes internas, no se corresponde con la realidad.
Pero la ironía no termina ahí. La forma en que Microsoft, tras anunciar el futuro de Fallout y luego incumplir sus promesas a los empleados despedidos, pagando lo mínimo en indemnizaciones, agrega una capa de cinismo a esta situación. El impacto de esta reducción de plantilla se ve además en la ralentización de la entrega de capturas de pantalla y actualizaciones por parte del equipo de 3D Juegos.

Una cifra que habla por sí sola
La verdad es que, tras años de espera para un nuevo Elder Scrolls o Fallout, la comunidad se enfrenta a un horizonte más gris que nunca. Y no se trata solo de la falta de contenido, sino de la sensación de que la pasión y el talento que impulsaron estos juegos durante tanto tiempo se están desvaneciendo en la sombra de decisiones empresariales cuestionables. El futuro de The Elder Scrolls Online, y de la franquicia en general, pende de un hilo. Y lo que nadie cuenta es que este es solo el principio de un largo y amargo declive.