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Ubisoft enfrenta demanda histórica por el cierre de the crew

La compañía francesa Ubisoft se encuentra en el ojo del huracán, no por un nuevo lanzamiento fallido o una polémica actualización, sino por las consecuencias de una decisión tomada hace dos años: el cierre de sus servidores para The Crew. Lo que comenzó como el fin de una experiencia online para muchos jugadores, ha derivado en una batalla legal con ramificaciones que podrían redefinir los derechos de los consumidores en la industria del videojuego.

El movimiento stop killing games cobra fuerza

El cierre abrupto de The Crew, un MMO que había mantenido a una comunidad activa durante una década, desató una ola de frustración que cristalizó en el movimiento Stop Killing Games. Esta iniciativa, impulsada por jugadores descontentos, ha logrado una hazaña notable: superar el millón de firmas verificadas ante la Comisión Europea, lo que podría impulsar la creación de una nueva legislación que proteja a los consumidores frente a decisiones unilaterales por parte de las editoras. Su propuesta es simple pero radical: exigir a las empresas que exploren alternativas como modos offline y la posibilidad de crear servidores privados antes de dar por muerto un título.

La demanda de ufc-que choisir: prácticas engañosas y cláusulas abusivas

La demanda de ufc-que choisir: prácticas engañosas y cláusulas abusivas

Pero la presión sobre Ubisoft no se limita al ámbito político. La mayor asociación de consumidores francesa, UFC-Que Choisir, ha presentado una demanda formal contra la compañía, respaldada por Stop Killing Games. La acusación es contundente: Ubisoft habría incurrido en prácticas comerciales engañosas al vender The Crew sin informar claramente a los compradores que su acceso podría ser revocado en cualquier momento. Además, la asociación considera que las cláusulas contractuales que permitían el cierre del juego son cláusulas abusivas, contrarias a la legislación europea de protección al consumidor. La abogada del grupo, Brune Blanc-Durand, ha calificado el caso como “particularmente claro desde el punto de vista legal”, una declaración que anticipa una batalla judicial intensa.

Ubisoft, por su parte, ha recurrido a una argumentación ya conocida: los jugadores no adquirieron una propiedad sobre el juego, sino una “licencia de uso limitado”. En un proceso similar en California, sus abogados defendieron que, tras disfrutar de The Crew durante una década, los usuarios no pueden quejarse simplemente porque Ubisoft decidió no desarrollar una versión offline. Sin embargo, esta postura, que desdeña la inversión y el tiempo dedicado por los jugadores, es precisamente lo que Stop Killing Games y UFC-Que Choisir buscan erradicar.

Aunque Ubisoft no ha emitido una declaración oficial sobre la demanda francesa, la creciente presión legal y el apoyo popular a Stop Killing Games demuestran que esta batalla por los derechos de los consumidores en la industria del videojuego está lejos de terminar. Lo que comenzó como la pérdida de un juego online podría convertirse en una victoria para millones de jugadores en toda Europa, obligando a las editoras a reconsiderar su relación con las comunidades que construyen alrededor de sus títulos.