¡Una broma de créditos casi provoca un funeral para los escritores de los simpson!
Un anécdota sorprendente sobre La casa-árbol del terror VI revela cómo una simple broma interna de los creadores de Los Simpson casi desata una crisis de bienestar para dos guionistas. La historia, que salió a la luz hace casi 30 años, ilustra la peculiaridad de la producción de la serie animada más longeva de televisión.
Un chiste que salió mal: la herencia de josh weinstein
En el episodio de Halloween de 1995, la producción recurrió a una práctica que se había convertido en una tradición desde el especial de 1990: reimprimir los créditos con nombres monstruosos y humorísticos para los miembros del equipo. Matt Groening se transformó en “Matt ‘funk lord of the USA’ Groening”, y el productor James L. Brooks, en “James Hell Brooks”. Pero fue la reacción ante dos nombres específicos la que desencadenó la alarma.
Según relata el propio Weinstein, uno de los guionistas afectados, la oficina de exalumnos de su instituto recibió una llamada urgente tras ver impresos “The Estate of Josh Weinstein” y “The Late Bill Oakley” en los créditos. La preocupación fue tal que, según testimonios, se empezaron a considerar medidas extremas, incluso la organización de un funeral simbólico para los guionistas.

La reacción y el desenlace
La llamada, que Weinstein describe como “una locura total”, fue una consecuencia directa de una broma interna que, aparentemente, escapó del control de la producción. Aunque el chiste se consideró divertido en el momento, la seriedad con la que fue tomada por el instituto generó una situación cómicamente tensa.
Finalmente, la producción pudo confirmar que Weinstein y Oakley seguían vivos y, afortunadamente, sin necesidad de preparar sus “últimos actos”. La anécdota, relatada por Weinstein años después, es un testimonio de la idiosincrasia de los Simpson y de la importancia de mantener la línea de comunicación incluso en los detalles más aparentemente insignificantes.

Más allá de los créditos: un vistazo al legado de los simpson
Esta curiosidad, lejos de ser un mero detalle de fondo, ofrece una ventana a la cultura interna de la serie y a la forma en que los creadores abordaban el humor y la irreverencia. Es una prueba de que, a veces, las bromas más extravagantes pueden tener consecuencias inesperadas, incluso llegando a provocar una llamada de atención a la salud mental.