V32: el enigma de la radio que susurra secretos en la guerra
En medio del conflicto que enfrenta a Israel, Estados Unidos e Irán, una señal anómala ha emergido de las sombras: una radio de onda corta que transmite secuencias de números aparentemente aleatorios. Conocida como V32, esta emisora, más antigua que la propia internet, plantea interrogantes sobre la comunicación secreta, el espionaje y, quizás, la posibilidad de una guerra de información aún más sofisticada de lo que creíamos.
El origen incierto de una voz en persa
Desde el 28 de febrero de 2026, poco después del inicio de los bombardeos sobre Irán, una voz en persa ha interrumpido el silencio de la onda corta, recitando secuencias numéricas. La peculiaridad reside en su persistencia y en la aparente imposibilidad de descifrar su significado para quien no posea la clave. V32, bautizada así por los investigadores de Priyom, emite dos veces al día, a las 02:00 y 18:00 UTC, utilizando frecuencias como 7.910 y 7.842 kHz. Cada transmisión, de hasta dos horas de duración, se compone de seis mensajes de 20 minutos, cada uno formado por 181 grupos de cinco cifras precedidos por cabeceras crípticas.
La estructura, con la insistente repetición de la palabra “tavajjoh” (atención), sugiere una comunicación deliberada, protegida por un sistema de cifrado perfecto. Estos sistemas, basados en “libretas de un solo uso”, son prácticamente irrompibles ante ataques de fuerza bruta – un vestigio de la Guerra Fría adaptado a la era digital.

Sabotaje y pistas reveladoras: ¿un juego del gato y el ratón?
Pero la cuestión no es solo la existencia de V32, sino la resistencia que enfrenta. Desde el 4 de marzo, la emisora ha sido objeto de constantes interferencias, un ruido electrónico destinado a silenciar su señal. Este juego del gato y el ratón ha obligado a V32 a cambiar de frecuencia varias veces, en una persecución casi en tiempo real. La agresividad de las interferencias sugiere un esfuerzo deliberado por impedir la difusión de sus mensajes.
Lo que añade un matiz aún más intrigante a esta situación son las “coladas” que se filtran en las emisiones. RadioFreeEurope ha documentado pitidos característicos de radios militares L3Harris (620 Hz y 925 Hz), fragmentos inconexos en inglés como “specifically”, cortes de audio inexplicables e incluso, para espanto de los radioaficionados, sonidos de Windows 10. Un cóctel de elementos que apuntan a una operación de inteligencia improvisada, quizás incluso torpe, en un contexto de apagón de comunicaciones en Irán.

Triangulación y sospechas: ¿una base militar estadounidense?
Los radioaficionados, con su ingenio y sus instrumentos, han logrado triangular la ubicación aproximada de la emisora: una base militar estadounidense cercana a Stuttgart, Alemania, a unos 15 kilómetros de distancia. Esta localización apunta directamente a una operación dirigida hacia Irán, posiblemente con un objetivo geográfico específico. La implicación de Estados Unidos, si se confirma, eleva la tensión en un conflicto que ya es de por sí explosivo.
En un mundo obsesionado con las comunicaciones digitales, el resurgimiento de las emisoras de números, como V32, es una anomalía que, paradójicamente, ofrece una ventaja crucial: la independencia de la red. Estas reliquias analógicas atraviesan fronteras, rebotan en la atmósfera y, lo más importante, no dependen de infraestructuras vulnerables que puedan ser apagadas. Mantener la calma, anotar los números en una libreta y dominar el persa pueden ser la clave para desentrañar el enigma de V32. La guerra, al parecer, sigue teniendo un eco analógico.