Ramen y warhammer: una sorprendente fusión en japón
En un giro inesperado para los amantes del ramen y los coleccionistas de Warhammer, un pequeño establecimiento en Sakusabe, Chiba, se ha convertido en el primer restaurante del mundo, según sus propios cálculos, en vender miniaturas de Warhammer 40,000 y Age of Sigmar. Mendokoro Maruwa, conocido por sus peculiares creaciones culinarias, ha decidido combinar la gastronomía japonesa con el universo de fantasía y ciencia ficción de Games Workshop.

Un ramenero apasionado se suma al hobby
El propietario de Mendokoro Maruwa, cuyo nombre no ha sido revelado, confiesa no ser un veterano del hobby, a pesar de coincidir en edad con el propio Warhammer. Sin embargo, la fascinación por la miniatura y la estrategia lo ha impulsado a tomar esta audaz decisión. “Me atrapó por completo su encanto”, declara en su cuenta de X (anteriormente Twitter), “y quiero compartirlo con el mayor número de personas posible”.
La iniciativa, que se concretó tras la firma de un contrato con Games Workshop, busca expandir aún más el alcance de Warhammer, un universo que ha experimentado un auge significativo en los últimos diez años. La reciente ola de popularidad, impulsada por los videojuegos y la inminente expansión cinematográfica liderada por Henry Cavill para Amazon Prime Video, ha abierto las puertas a colaboraciones insólitas, como esta que desafía las convenciones.
Lo que nadie cuenta es que el establecimiento ya es conocido por sus propuestas gastronómicas poco ortodoxas. Según relatan clientes habituales, el menú incluye creaciones como ramen con salsa de chocolate, una combinación sorprendente que, al parecer, funciona a la perfección. Esta particularidad, lejos de ser un inconveniente, añade un toque de singularidad a la experiencia que ahora se complementa con la venta de miniaturas y pinturas Citadel.
De cara al futuro, Mendokoro Maruwa planea organizar eventos de juego fuera del horario habitual, con la intención de celebrarlos durante la semana de Golden Week. Aunque el menú habitual no estará disponible, se ofrecerán aperitivos y bebidas ligeras. Asimismo, se habilitará un espacio para la pintura de miniaturas con pinturas Citadel, con la humilde petición del propietario de contar con la paciencia de los jugadores, dada su reciente conversión al hobby.
La respuesta de la comunidad ha sido inmediata y entusiasta. Las redes sociales se han inundado de comentarios positivos, con usuarios anunciando su intención de adquirir pinturas Citadel y, por supuesto, degustar el famoso ramen. “¡Voy a comprar Citadel colors……¡ Voy a comer ramen!”, escribió un usuario. La respuesta temprana de los aficionados al hobby demuestra el potencial de esta inusual combinación.
La fusión de ramen y Warhammer no solo es una curiosidad, sino una muestra de la creciente capacidad de adaptación de las marcas y de la comunidad de Warhammer para expandirse a nuevos mercados. Y si el éxito de Mendokoro Maruwa se consolida, quizás veamos más establecimientos inesperados abrazando este universo de fantasía y estrategia, demostrando que el apetito por Warhammer es tan voraz como el deseo por un buen plato de ramen.