Openai apaga sora: disney se retira y hollywood en alarma
El gigante de la inteligencia artificial, OpenAI, ha confirmado el cierre abrupto de su ambicioso generador de video Sora, justo meses después de su lanzamiento. La decisión, que ha sacudido al sector, ha provocado la salida de Disney de un acuerdo multimillonario que prometía licenciar sus personajes y contenido a la aplicación.
El fin de una promesa audaz
La noticia, comunicada a través de un breve mensaje en redes sociales, ha sido recibida con sorpresa y, para muchos, con inquietud. Sora, con su capacidad para crear vídeos realistas a partir de simples indicaciones, había desatado un debate feroz sobre el futuro de la producción audiovisual y el impacto de la IA en los derechos de autor.
La reacción ha sido inmediata y contundente. El gobierno japonés, preocupado por la posible erosión de su industria del entretenimiento, ha instado a OpenAI a evitar cualquier infracción de copyright. La Asociación de Emisoras Comerciales Japonesas, por su parte, advierte sobre el “potencial de destruir la cultura de producción de contenidos y el ecosistema” nipón, especialmente ante el uso de IPs de anime.

La ira de los creativos y las studios
Las grandes productoras cinematográficas y plataformas de streaming han activado sus equipos legales, listos para emprender acciones contra OpenAI. La estrella, y la amenaza, de SAG-AFTRA, la unión de actores y profesionales de la interpretación, es palpable. La organización denuncia la “apropiación no remunerada” de las voces y las imágenes de sus miembros, utilizadas sin su consentimiento en una avalancha de vídeos virales generados por Sora 2.
Disney se retira, pero la batalla continúa
Disney, que había invertido 1.000 millones de dólares en el proyecto, ha decidido suspender su acuerdo con OpenAI. Aunque la compañía se muestra abierta a explorar nuevas colaboraciones con otras empresas de IA, la decisión refleja una cautela extrema ante los riesgos legales y éticos que plantea esta Tecnología. “Respetamos la decisión de OpenAI de abandonar el negocio de la generación de vídeo y de enfocar sus prioridades,” declaró un portavoz de la empresa. “Apreciamos la colaboración constructiva entre nuestros equipos y lo que aprendimos de ella, y continuaremos interactuando con plataformas de IA para encontrar nuevas formas de satisfacer a los fans respetando la propiedad intelectual y los derechos de los creadores.”
La situación, sin embargo, es mucho más compleja de lo que sugiere la declaración oficial. La carrera por dominar la inteligencia artificial generativa no ha hecho más que comenzar, y la batalla por el control de la narrativa visual se presenta como un campo de batalla aún más intenso.