Sony frena las ventas de tarjetas: la ia encarece tu próxima cámara
La escasez global de componentes, exacerbada por la voraz demanda de chips para inteligencia artificial, ha golpeado este fin de semana a los profesionales de la imagen. Sony ha suspendido temporalmente la recepción de pedidos para varios modelos de tarjetas de memoria CFexpress y SD, una medida drástica que presagia un futuro más caro y complicado para la fotografía y el video profesional.
El efecto dominó de la inteligencia artificial
El origen del problema, como suele suceder, reside en la insaciable necesidad de las empresas de IA de adquirir grandes cantidades de memoria RAM y GPUs. Esta demanda ha provocado un aumento exponencial de los precios y una merma en la disponibilidad de componentes esenciales, afectando a sectores tan diversos como la fabricación de consolas, tarjetas gráficas y, ahora, tarjetas de memoria.
La suspensión de ventas, que entró en vigor el pasado viernes 27 de marzo, afecta a seis modelos de CFexpress Type A y B, tarjetas de alto rendimiento indispensables para cámaras digitales profesionales, y a nueve modelos de tarjetas SDXC/SDHC. La lista, publicada inicialmente en japonés y traducida por Peta Pixel, incluye opciones con capacidades que van desde los 240 GB hasta los 1920 GB, abarcando la gama alta del mercado. Lo que nadie cuenta es que, mientras Sony se repliega, el mercado de segunda mano se infla con precios desorbitados.

¿Cuándo volverán las tarjetas a estar disponibles?
Desde Sony se limitan a indicar que “monitorizarán la situación del suministro” sin ofrecer una fecha estimada para la reanudación de las ventas. La información disponible, aunque fragmentaria, sugiere que incluso algunos de los modelos suspendidos aún se pueden encontrar en stock en algunas tiendas, pero esta situación es transitoria. La escasez se cierne sobre el sector, y la disponibilidad se irá reduciendo progresivamente.
Pero el problema va mucho más allá de las tarjetas de memoria. La crisis de chips, impulsada por la inteligencia artificial, está afectando a todo el ecosistema tecnológico. Las dificultades en la fabricación del RTX 5070 Ti a principios de este año, la incertidumbre sobre el precio y la fecha de lanzamiento de la Steam Machine de Valve (ahora apuntando a 2026) y los rumores sobre un posible aumento de precios en la Switch 2 de Nintendo son solo la punta del iceberg. La próxima generación de consolas, incluyendo la PlayStation 6, podría verse seriamente retrasada o, lo que es peor, lanzada con un precio prohibitivo.
La cifra habla por sí sola: la demanda de memoria RAM ha aumentado un 300% en el último año, impulsada en gran medida por el auge de la inteligencia artificial.
Y mientras los consumidores se enfrentan a precios inflados y plazos de entrega inciertos, las empresas de IA continúan expandiendo sus operaciones, perpetuando un ciclo de escasez que amenaza con redefinir el panorama tecnológico de los próximos años. La fotografía profesional, al igual que el gaming, se enfrenta a un futuro de incertidumbre y costes crecientes.